Me pasé una temporada ligando todo lo que pude y esto es lo que aprendí

Como conocer – 614495

Ahora que estamos comenzando a matar -a sangre fría, de hecho- al principito de marras, ahora que hemos caído ya en todas las zanjas, tendremos que dejar de preguntarle al maldito espejo si estamos guapas por fuera y por dentro y empezar a tomar las riendas de este caballo loco que es el amor. Para que no vuelvas a autoengañarte. Para que no vuelvas a justificar lo injustificable. Vemos a muchas amigas así, nosotras mismas -yo misma, quiero decir- he sido una de ellas en otro momento. Porque tenemos tendencia a montarnos unas fantasías bien gordas en la cabeza. Ese es un país en el que cualquier pequeño detalle que confirme nuestra fantasía, es celebrado y enmarcado y cualquier acto que la desmienta, es justificado. Como que se tire días sin responderte. Y así es como nos comemos una gran cantidad de banderas rojas, es decir, de esos actos o palabras que muestran que él no nos va a dar lo que queremos.

EL ESPAÑOL

Redescubrí la app en un viaje a Tokio hace un año. En lugar de utilizar la aplicación para acertar alojamiento, me centré en la rasgo de Hangout, que es una género de cruce entre Airbnb y Tinder. Me ayudó a conocer a lugareños y pasar una estupenda noche. En un viaje a Tokio el añada pasado para ayudar con el botadura de Business Insider Japón , me encontré como muchos viajeros por motivos de trabajo en una ciudad extranjera. Pasé noches enteras caminando por los callejones del barrio de Shibuya.