Al primer vuelo

Conocer muchacha El – 337994

En el que todos quedan satisfechos menos el lector —I— Antecedentes O tiene escape. Denme ustedes un aire puro, y yo les daré una sangre rica; denme una sangre rica, y yo les daré los humores bien equilibrados; denme los humores bien equilibrados, y yo les daré una salud de bronce; denme, finalmente, una salud de bronce, y yo les daré el espíritu honrado, los pensamientos nobles y las costumbres ejemplares. In corpore sano, mens sana. Es cosa vista Le daba por ahí, como a sus hermanos les había dado por otros temas; como a su padre le dio por la manía de poner a sus hijos grandes nombres, «por si algo se les pegaba». Tres varones tuvo y una hembra.

D. José María de Pereda

Todos los rostros se volvieron sonriendo hacia el aludido. El cuerpo flaco, el rostro manchado con abundante cosecha de granos, el pelo ralo y las cejas lo mismo. Sin turbarse algo ni mucho con las miradas de la reunión, dijo gravemente tomando una caña: —Yo siempre fresco como una rosa. El viernes pasado me dió un rizo de pelo. Pensé que me volvía loco de alegría Pues juraría Pero, en fin, lo mismo da.

Al primer vuelo / D. José M. de Pereda

Denme ustedes un aire puro, y yo les daré una sangre rica; denme una sangre rica, y yo les daré los humores bien equilibrados; denme los humores bien equilibrados, y yo les daré una salud de bronce; denme, finalmente, una salud de bronce, y yo les daré el ánima honrado, los pensamientos nobles y las costumbres ejemplares. In corpore sano, mens sana. Es cosa vista Le daba por ahí, como a sus hermanos les había dado por otros temas; como a su padre le dio por la manía de poner a sus hijos grandes nombres, «por si algo se les pegaba». Tres varones tuvo y una hembra.